Septiembre no empieza el 1 de septiembre.
Empieza hoy. En la cabeza de quien está leyendo esto.
Mientras una parte de tu sector sigue en modo “ya pensaré en eso a la vuelta”, tú estás aquí, a finales de agosto, pensando en cómo va a arrancar tu equipo. Y esa pequeña diferencia de unos días de adelanto es, muchas veces, toda la diferencia.
Porque la recta final del año, donde se juega una parte enorme del resultado, la van a ganar los equipos que en septiembre ya estén corriendo. No los que empiecen a atarse las zapatillas.
Hoy, el último empujón antes de la vuelta.
La ventana que se cierra
Hay una realidad de calendario que conviene que tengas clara.
Las mejores fechas de septiembre y octubre para reunir y activar a un equipo se llenan ahora. En estas semanas. Quien quiere arrancar la temporada con un buen kick-off, una convención que encienda o una charla que dé el pistoletazo de salida, lo está cerrando estos días.
Los que lo dejan para “cuando vuelva de vacaciones y me organice” se encuentran, muchas veces, con que las fechas buenas ya no están. Y acaban haciendo el arranque en octubre, cuando media recta final ya ha pasado, o conformándose con lo que queda libre.
No es por meterte prisa por meterte prisa. Es que la planificación de septiembre es, en sí misma, una ventaja competitiva. El que llega primero, elige. El que llega tarde, se conforma.
El equipo que arranca enchufado gana solo
Piensa en los dos escenarios posibles para tu primer lunes de septiembre.
Escenario uno: tu equipo vuelve poco a poco, cada uno a su ritmo, con la cabeza todavía a medias en la playa, reconstruyendo la cartera, recordando dónde se había quedado. Tardan dos semanas en coger velocidad. Para cuando arrancan de verdad, septiembre va por la mitad.
Escenario dos: tu equipo vuelve a un arranque pensado. Un momento que les junta, les recuerda para qué hacen lo que hacen, les da una herramienta nueva y les enciende. Salen de ahí con la temporada clara y las pilas puestas. La primera semana ya están produciendo.
La diferencia entre uno y otro no es el talento de tu equipo. Es lo que tú decidas hacer con su vuelta. El talento lo tienen los dos. Lo que cambia es si alguien encendió la mecha o si los dejó arrancar a oscuras.
Y esa decisión, la de encender, se toma ahora. No en septiembre.
Da el paso antes que el de enfrente
Te lo digo claro, porque para eso estamos.
Si quieres que tu equipo arranque la recta final del año por delante de tu competencia, el momento de moverlo es este. No el de organizarlo todo a la vuelta, agobiado, con las fechas pilladas. Ahora, con calma, eligiendo bien.
Tu competencia, ahora mismo, sigue de vacaciones mental. Tú ya estás pensando en septiembre. No pierdas esa ventaja. Enciéndela.
¿Hablamos?
Si quieres llevar esto a tu equipo, cuéntame y vemos cómo hacerlo realidad.
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Feliz día y feliz venta,
Inés Torremocha






