Jaula de Cristal

Estás en todo tu derecho de sentirte incómodo dentro de tu piel, aunque parezca una comodidad el contexto en el que sobrevives.

 

Un buen trabajo, una relación personal y familiar satisfactoria, una casa fantástica, tu coche, tu perro...pero sabes que estás desubicado, y eso te hace sentir desgraciado, porque crees que no tienes derecho a decir que no te sientes feliz a pesar de que tampoco tienes nada por lo que no estarlo.

 

Bienvenid@ a la Jaula de Cristal.

 

Cuentan que una princesa, murió de pena tras las paredes de un hermoso castillo de cristal. Tenía todo aquello con lo que podía soñar...pero la tristeza se apoderó de ella hasta consumirla, porque su deseo más anhelado no se le pudo otorgar: La princesa no quería ser princesa, solo quería ser mujer, persona, nada más.

 

¿Cuántas veces has oído eso de que los momentos felices se construyen desde pilares que nada tienen que ver con las cosas materiales?

 

“Lo esencial es invisible a los ojos”, decía El Principito, de Antoine de Saint Exupery

 

Permítete sentirte desgraciado aunque aparentemente no tengas un motivo por el que sentirte así. Si en lo más profundo de tu ser, crees que podrías ser feliz con otra persona, en otro empleo, otra ciudad o cualquier otro lugar del planeta...permítete sentirlo. Escríbelo, dibújalo, y acepta cómo te sientes.

 

Una vez lo aceptes, descubre qué es aquello que piensas que deberías de cambiar en tu vida para sentirte mejor. Sabes que soy amiga de tomar  decisiones personales pese a las opiniones de terceras personas, pero también soy partidaria de revisar daños colaterales que puedan afectarte a nivel emocional después. Digamos que no tiene sentido generar un cambio que te traiga más preocupaciones que tranquilidad.

 

Hazlo, pero hazlo bien.

 

Cambiar drásticamente de ciudad, de pareja, de vida, de trabajo, no tiene porqué garantizarte un estado de plenitud y felicidad después, no se trata de cambiar de “jaula”, es más bien identificar qué es eso que resuena dentro de ti, aterrizarlo en tu presente, y revisar todas las vías de canalización que sean factibles, y que concilien con tu vida actual (Ojo, que si tras un profundo análisis, la decisión es romper con todo, adelante)

 

Estudiaste una carrera (o no ) para ser: Abogado, camarero, arquitecto, informático, comercial...y ahora resulta que aborreces absolutamente tu profesión, pero claro, dime si te suena esto:  “ después de todo lo que estudié…”, “ a mis padres le doy un disgusto…”, “dónde voy ahora, a mi edad…”. Claro que te suena, todos nos hemos dicho en algún momento u otro de nuestra vida, frases de este estilo. Siempre que te planteas un cambio importante en tu vida, nuestros diálogos internos, nos boicotean con frases así. Y dime ¿qué vas a hacer al respecto?, porque tú, y yo, sabemos perfectamente que has de hacer algo, y si no quieres hacerlo, entonces deja de quejarte y aprende a que te guste.

 

No te conformes. Las crisis son buenas, nos ayudan a crecer, a generar cambios, porque sin cambios no hay evolución. No te resistas a esa vocecita que te dice “Ey! no eres feliz, ¿quien quieres ser cuando estés frente al último suspiro de tu vida, y mires hacia atrás?”

 

Mereces liderar tu vida, no permitas que una Jaula de Cristal, encierre para siempre tu felicidad.

 

Feliz Vida.

 

Marca Personal creada por

¡Suscríbete a mis Newsletters!

Política de Privacidad.